Tu gato a menudo duerme solo. Su cola se asoma sin cesar por la ventana. Y a veces maúlla un poco más de lo habitual. Entonces surge la pregunta: “¿Mi gato estará quizás solo?” No es una pregunta tan descabellada. Tú estás a menudo fuera (trabajo, compras, deporte…) y tu gato está solo en casa. Por eso la idea de un segundo gato parece lógica. ¿No le haría compañía un compañero a mi gato? Pero aquí hay una diferencia importante: ¿cuándo está un gato realmente solo? ¿Y cuándo lo pensamos nosotros, porque solo podemos imaginarlo desde una perspectiva humana? Esta semana lo investigamos para ti.

¿Son los gatos solitarios por naturaleza?

Los gatos no son animales de manada como los perros. En la naturaleza suelen vivir solos o en pequeños grupos dispersos donde ellos mismos deciden la distancia que mantienen. Sin embargo, los gatos no son necesariamente fríos o poco afectuosos. Muchos gatos son semi-sociales y disfrutan del contacto, pero solo si se sienten seguros. En resumen: algunos gatos prosperan con la compañía, mientras que otros se estresan con “demasiados” estímulos sociales. Realmente depende de cada gato.

¿Cómo saber si tu gato está realmente solo?

Esto es precisamente lo difícil: los gatos no expresan emociones como las personas. Pero los gatos a menudo dan señales sutiles. Por lo tanto, no las veas como un diagnóstico definitivo, sino como indicios de que falta algo (contacto, seguridad, estímulos o rutina).

Presta especial atención a los cambios en el comportamiento, tales como:

  • Maullar más de lo normal
    Especialmente cuando te vas o cuando llegas a casa.
  • Comportamiento excesivamente cariñoso
    Seguirte constantemente, no calmarse, ponerse inquieto si te alejas.
  • Más travesuras
    Rascar los muebles, tirar cosas, comportamiento inquieto sin razón aparente.
  • Dormir en exceso + poco interés
    Los gatos duermen mucho. Pero si tu gato parece no tener ganas de nada, puede ser aburrimiento o estrés.
  • Jugar menos
    Incluso con su juguete favorito.
  • Falta de higiene
    Orinar o defecar fuera de la caja puede deberse a estrés.
  • Lavado excesivo / zonas sin pelo
    Una señal clásica de estrés que debe tomarse en serio.
    Atención: si el comportamiento cambia de repente, siempre verifica si puede haber una causa médica. Un gato con dolor a veces también se comporta de manera diferente.
¿Es entonces soledad o aburrimiento?

Muchos gatos están poco estimulados. Y desde fuera a veces parece lo mismo: maúllan más, se aferran a ti o buscan caos en la casa. Aquí tienes algunos consejos para que tu gato no se aburra:
• jugar activamente de 5 a 10 minutos cada día
• más lugares para trepar / vista al exterior
• rompecabezas de comida, juegos de premios o juegos de ingenio

Elige lo que se adapte a tu gato

¿Ves que tu gato se vuelve más tranquilo y florece gracias a esto? Entonces probablemente a tu gato le faltaba algo de desafío. ¿Siguen las señales a pesar de los estímulos adicionales y la rutina? Entonces puede que tu gato sí necesite más contacto social. Pero no tomes un segundo gato para hacer compañía demasiado rápido: para algunos gatos eso significa estrés. Así que observa bien qué es lo que le conviene a tu gato y toma tu decisión basándote en lo que lo hace más feliz.

¿Adoptarías un segundo gato si tu gato estuviera solo?

¡Déjalo saber en los comentarios!

Publicar comentario

Atención: los comentarios deben ser aprobados antes de ser publicados.

¿No quieres perderte nada?

Entonces suscríbete a nuestro blog Purrs & Paws. ¡Lleno de consejos e inspiración para dueños de gatos como tú!